ALIMENTOS CON ELASTINA

La elastina es una proteína que se encuentra presente de manera natural en nuestro cuerpo. La elastina juega un papel importante dentro de la firmeza y flexibilidad de la piel. Es al final de la adolescencia cuando el cuerpo comienza a dejar de producir elastina de manera propia.
Sería muy bueno encontrar un secreto mágico para mantenerse joven y librarse de los trastornos que acontecen con la edad, el realismo más puro nos hace ver que ese remedio en realidad no existe, pero lo que sí existe son las sustancias que permiten aminorar la visibilidad de la acumulación de años.
Existen diversas recomendaciones para preservar la tasa de elastina en el cuerpo, entre las que se incluyen el evitar la exposición al sol, alejarse del cigarrillo y el prestar especial atención a los alimentos que se ingieren con objeto de decidirse por aquellos que favorecen a la elastina.
Por ejemplo, los alimentos ricos en Omega 3 como las nueces, salmón, aceite de oliva y aguacates ayudan a mantener una cantidad óptima de elastina en nuestro cuerpo.
Las semillas de uva son ricas en polifenoles, unos potentes antioxidantes, son aquéllas vitaminas que ayudan directamente a luchar contra el envejecimiento. Dichos polifenoles promueven la síntesis de la elastina, actuando directamente sobre la firmeza de la piel, además ayuda a estimular la microcirculación.
Bien vale la pena comenzar a optar por alimentos ricos en cobre, como las nueces y las avellanas, ya que el cobre tiene una función de antiinflamatorio, pero además interviene directamente en la síntesis de la elastina.
Los alimentos que son ricos en Zinc apoyan directamente en la construcción de las fibras de elastina, además las mantiene fuertes, asimismo permite que la elastina se combine con otros bloques de proteínas para formar nuevos compuestos. Los alimentos que representan una verdadera fuente de Zinc son los mariscos, el salmón, el atún y el bacalao. También se puede encontrar en la carne magra, y en el yogur, queso y leche.
La siguiente lista de alimentos son recomendables debido a su relación directa o indirecta con la formación y síntesis de la elastina:
• Aguacates: Rico en Treonina que es el aminoácido que participa directamente en la formación de la elastina.
• Bayas, como moras, frambuesas, fresas, arándanos, éstos representan una poderosa ayuda en la síntesis de la elastina.
• Brócoli: Rico en vitamina C que produce colágeno y que en combinación con el cobre ayuda a producir elastina.
• Cítricos: De la misma manera que el brócoli su alto contenido en vitamina C lleva a la producción indirecta de elastina.
• Otros alimentos como espinacas, repollo, col, tomates y zanahorias son benéficos tanto para la salud en general como para la producción y síntesis de la elastina.

ELASTINA HIDROLIZADA

La elastina desempeña un papel estructural en los tejidos elásticos, en los que se incluyen las arterias, piel, ligamentos, cartílagos y tendones. La elastina tiene parte activa en diversos procesos fisiológicos, por ejemplo es la principal responsable de la elasticidad y fuerza necesarias para la expansión y regulación del flujo sanguíneo, en el pulmón actúa como una celosía que permite el soporte de la apertura y cierre de los alvéolos. Por su parte, en la piel, las fibras de elastina actúan en la dermis donde aporta la elasticidad y flexibilidad de la piel.
Aunque la elastina como proteína tiene un tiempo medio de residencia de 74 años, es decir, es extremadamente durable, sucede que a partir de los 30 años se deja de producir, y los efectos se comienzan a ver no sólo en la piel sino en el resto de los órganos, y es entonces cuando llega el momento en el que la flexibilidad y su producción natural comienzan a ir a la baja, lo que representa el momento de comenzar a buscar ayuda de manera externa, tal es el caso de la elastina hidrolizada.
La elastina hidrolizada es una proteína de tipo helicoidal que se sintetiza, representa una solución acuosa que se toma a partir de proteínas elásticas provenientes de la degradación de la elastina de origen bovino.
La elastina hidrolizada se obtiene a partir de una hidrólisis con ácido oxálico, aunque también se puede realizar con hidróxido potásico, una vez que se obtiene la elastina hidrolizada da muestra de que presenta diferentes propiedades que son similares a la proteína nativa, donde se incluye la temperatura inducida por agregación. La obtención de la elastina hidrolizada y su fragmentación se asocia con la integridad estructural de la proteína que ha sido reducida y muestra las propiedades originales.
Lo anterior se traduce en buenas noticias, porque gracias a dicho procedimiento es posible obtener la elastina hidrolizada que muestra las mismas características que la elastina natural del cuerpo, esto es de gran utilidad no sólo en tratamientos de belleza, sino también en cuestiones de salud, por ejemplo destaca la posibilidad de que sea usada para la reparación del cartílago.
Las fibras de elastina hidrolizada tienen dos capacidades básicas: estirarse y contraerse, en la primera responde a las tensiones mecánicas y en la segunda regresa a su posición inicial. La elastina hidrolizada adquiere una gran utilidad en nuestro cuerpo ya que la elasticidad de los tejidos corporales depende de las fibras elásticas.
Los sustitutos para la piel que cuentan con elastina hidrolizada han mostrado propiedades mejoradas sobre los materiales libres de la elastina siendo de especial ayuda para la regeneración del tejido, por lo que la elasticidad de la piel mejora; mientras que los hidrogeles que se encuentran formados exclusivamente con elastina hidrolizada han mostrado favorecer la unión y la proliferación de los fibroblastos.
La elastina hidrolizada es soluble en agentes hidratantes naturales así como en agentes acondicionadores para la piel. Promueve la producción de células nuevas en la piel y aumenta la función de los macrófagos de las células. Es esencial para mantener el buen estado de la estructura de la piel y para reducir arrugas, contribuye a la reducción de los signos de envejecimiento en todo el cuerpo.

FUNCIONES DE LA ELASTINA

Nos guste o no, llega un día en que al despertar nos encontramos con que existe la temida flacidez de la piel. Como si se tratara de una maldición gitana para envejecer, en realidad es un proceso natural que sigue las leyes también naturales que afectan directamente a la piel. Para entender esto, hay que entender lo que es la piel, sus componentes y las funciones de sus componentes.
La piel, además de sus funciones fisiológicas importantes, es la tegumento más grande del cuerpo, su espesor varía, sin embargo, dependiendo de su ubicación en el cuerpo. La piel está compuesta por dos capas: la epidermis -la capa externa- y la dermis -la capa interna-. La pérdida de la epidermis y de la dermis se debe a la pérdida de las células que producen y disminuyen la capacidad de síntesis de las células con la edad y especialmente el aumento de la actividad elástica de la piel. En la piel joven, las fibras elásticas de la dermis papilar forman los candelabros en forma de vigas que se anclan en la lámina basal dermoepidérmica. Con la edad, esta red vertical se alisa y se sustituye gradualmente por una red horizontal de fibras más gruesas y donde la elasticidad brilla por su ausencia.
La piel es, naturalmente, mantenida por un sistema complejo de proteínas entrelazadas que mejoran su resistencia al estiramiento. En situaciones de estrés constante y bajo los efectos del envejecimiento, la red se deconstruye, se relaja y finalmente provoca un colapso. La estructura más importante en el mantenimiento de la fibra elástica se compone de muchas proteínas donde la elastina es la más abundante. Por eso conviene saber, ¿cuáles son las funciones de la elastina?, ¿cuál es su papel?, y ¿por qué es importante para nuestra piel?
La elastina es un componente principal del tejido conectivo sintetizado por los fibroblastos dérmicos. Se representa sólo un 2-5% de la dermis. Esta es una proteína fibrosa insoluble formada de filamentos en espiral, similares a los de un resorte. Estos filamentos (compuestos de cadenas peptídicas) pueden estirarse y volver espontáneamente a sí mismos (el llamado efecto de rebote). Las cadenas peptídicas se unen entre sí por puentes que consisten en aminoácidos muy específicos, desmosina o isodesmosina. El alto contenido de aminoácidos hidrófobos es responsable de la elasticidad.
Las funciones de la elastina están relacionadas con su papel como proteína que se encarga del mantenimiento de la piel. Es un componente esencial de las propiedades viscoelásticas de la piel, lo que le da a la piel sus propiedades de elasticidad, resistencia al estiramiento y recuperación elástica.

Cuando la piel se estira, la elastina se despliega y se exponen sus residuos hidrófobos para el medio ambiente no hidrófilo. Esto crea una situación inestable. El regreso de la piel y llegar al equilibrio se da gracias a las fibras elásticas que, como un resorte, logran que la piel regrese perfectamente a su lugar de origen.

LA ELASTINA

El sonreír, reír, fruncir el ceño, llorar, la expresión de nuestras emociones siempre se reflejan en nuestro rostro, sin embargo, no se agrieta y se mantiene casi intacta, gracias a dos características esenciales: su firmeza y elasticidad. La elasticidad es lo que permite estirarse, y volver a su forma habitual, y esto es gracias a una molécula llamada elastina, que está también presente en muchos otros órganos, como el corazón y los pulmones.
La elastina es una de las moléculas más estables, pero también es del tipo de moléculas que conforme pasa el tiempo comienza a dejar de ser reemplazada por nuestro propio cuerpo. Para conocer más sobre sus bondades conviene conceptuarla desde el punto de vista científico: La elastina es una proteína de la familia de tipo fibroso estructural. Principalmente secretada por los fibroblastos (las células del tejido conjuntivo, abundante en los tejidos fibrosos) durante el período de crecimiento, tiene propiedades elásticas. Su síntesis disminuye con la edad y la elastina se sustituye por colágeno inextensible. Las estrías son un ejemplo visible de este proceso, que se relaciona a las tensiones mecánicas. El envejecimiento de la piel es un segundo ejemplo. Cuando el tejido que contiene elastina se somete a estiramiento, la elastina expone sus residuos hidrofóbicos, lo que crea una situación inestable termodinámicamente. Después del estiramiento, la fuerza empujará la cadena hidrófoba polipéptida a volver a su forma globular de partida. Por lo tanto, la elasticidad se debe a la capacidad de las proteínas individuales se despliegan de forma reversible a adoptar una conformación alargada y retomar su forma en espiral de manera espontánea cuando se libera la tensión.
Es decir, la elastina es una proteína en el cuerpo que mantiene la piel flexible y firme por lo que si la piel se estira tiene la capacidad de recuperarse a su forma normal. Cuando las personas envejecen, el nivel de elastina en el cuerpo comienza a agotarse. En la adolescencia, el nivel de elastina está en su apogeo y ya cuando se es adulto joven es cuando los niveles comienzan a declinar.
La elastina se compone de la glicina aminoácido, valina, alanina y prolina. A medida que envejecemos, la capacidad de los fibroblastos que producen nueva elastina disminuye. La solución para preservar la elastina o bien para hacer un contrapeso a la pérdida de elastina está dada por la madre naturaleza, ya que existen muchos aceites vegetales que contienen un activo para permitir la producción de elastina, por ejemplo el aceite de jojoba.