LA ELASTINA

El sonreír, reír, fruncir el ceño, llorar, la expresión de nuestras emociones siempre se reflejan en nuestro rostro, sin embargo, no se agrieta y se mantiene casi intacta, gracias a dos características esenciales: su firmeza y elasticidad.

COMPRAR ELASTINA

La elasticidad es lo que permite estirarse, y volver a su forma habitual, y esto es gracias a una molécula llamada elastina, que está también presente en muchos otros órganos, como el corazón y los pulmones.
La elastina es una de las moléculas más estables, pero también es del tipo de moléculas que conforme pasa el tiempo comienza a dejar de ser reemplazada por nuestro propio cuerpo. Para conocer más sobre sus bondades conviene conceptuarla desde el punto de vista científico: La elastina es una proteína de la familia de tipo fibroso estructural. Principalmente secretada por los fibroblastos (las células del tejido conjuntivo, abundante en los tejidos fibrosos) durante el período de crecimiento, tiene propiedades elásticas. Su síntesis disminuye con la edad y la elastina se sustituye por colágeno inextensible. Las estrías son un ejemplo visible de este proceso, que se relaciona a las tensiones mecánicas. El envejecimiento de la piel es un segundo ejemplo. Cuando el tejido que contiene elastina se somete a estiramiento, la elastina expone sus residuos hidrofóbicos, lo que crea una situación inestable termodinámicamente. Después del estiramiento, la fuerza empujará la cadena hidrófoba polipéptida a volver a su forma globular de partida. Por lo tanto, la elasticidad se debe a la capacidad de las proteínas individuales se despliegan de forma reversible a adoptar una conformación alargada y retomar su forma en espiral de manera espontánea cuando se libera la tensión.
Es decir, la elastina es una proteína en el cuerpo que mantiene la piel flexible y firme por lo que si la piel se estira tiene la capacidad de recuperarse a su forma normal. Cuando las personas envejecen, el nivel de elastina en el cuerpo comienza a agotarse. En la adolescencia, el nivel de elastina está en su apogeo y ya cuando se es adulto joven es cuando los niveles comienzan a declinar.
La elastina se compone de la glicina aminoácido, valina, alanina y prolina. A medida que envejecemos, la capacidad de los fibroblastos que producen nueva elastina disminuye. La solución para preservar la elastina o bien para hacer un contrapeso a la pérdida de elastina está dada por la madre naturaleza, ya que existen muchos aceites vegetales que contienen un activo para permitir la producción de elastina, por ejemplo el aceite de jojoba.